miércoles, 28 de octubre de 2009

Jaguares acecha el Palenque


Cuentas pendientes y ciclos cerrados son dos temas con los que Saúl Hernández lidia día con día

GUADALAJARA, JALISCO.- Las huellas de un jaguar en la selva no son fáciles de seguir. Como buen cazador, su misión es no dejar rastro para ser detectado, silencioso para el acecho y veloz en su ataque. Pero cuando se habla de Jaguares, la banda liderada por Saúl Hernández, el concepto es radicalmente distinto, pues cada uno de los pasos que ha dado ha dejado una profunda huella en el universo del rock mexicano.

Primero con Caifanes y ahora con Jaguares, a Saúl Hernández le ha tocado, sin buscarlo, ser el pilar de una industria que siempre lucha por tener espacios y maestro e influencia para cientos de bandas. Son referentes de una generación que ahora reclama un lugar importante en la sociedad.

Por eso, y con la idea de no traicionar esta historia y seguir alimentando el legado colectivo de la banda, Jaguares lanzó 45, un disco con menos cables, producción y manos encima. Saúl lo define como el regreso a una raíz de la que no debe apartar la vista. En ese mismo sentido, la vuelta de la banda a Guadalajara implica poner pie en el Palenque de las Fiestas de Octubre, un lugar donde lo íntimo, lo ecléctico y lo “rudo” encuentran el equilibrio perfecto. “Nos ofrece una dinámica bien interesante, además de que Guadalajara es una ciudad muy importante para nosotros”, explica el vocalista de la banda al otro lado del teléfono en entrevista.

Aligeran el peso

Cada nuevo disco se convierte en dilema para una banda de música, pues implica resolver un problema: Reinventar su sonido, o seguir la formula que los posicionó.
La respuesta no siempre es tan fácil, aunque Saúl Hernández se sincera, pues en el caso de su material más reciente, 45, “no es un disco muy experimental. Yo suelo componer de una manera muy abierta, para que la canción pudiera adaptarse casi a cualquier tipo de arreglo, así fue desde El diablito (disco de Caifanes) y El equilibrio (ya con Jaguares). Con 45 me senté con la idea de hacer un trabajo más concreto, directo y global. Tenía ganas de hacer algo muy, pero muy simple. Guitarras, bajo, batería, nada más. Los sonidos son finos y cautelosos y dinámicos a la vez”.

Incluso el músico acepta que él y la banda (César “Vampiro” López, Alfonso André y Marco Rentería) se pusieron a escuchar todos sus discos pasados, incluso como Caifanes “para no repetirnos,. 45 fue como empezar otra vez, dar el paso para ser un nuevo grupo”.

Popularidad y responsabilidad

Lo más curioso de la fama es que hay quien la busca sin encontrarla y otros la tienen sin quererla. Saúl Hernández se apunta en el segundo grupo. “No me gusta el calificativo de leyenda o referente -dice- sobre todo por lo que me cuesta escribir, pues soy muy introvertido. ¿Que si me satisface que mi trabajo ayude como plataforma o trampolín? sí, me da gusto. Pero prefiero aislarme, no caer en la confusión, no alejarme de la línea de lo que es privado. Yo me clavo con mi guitarra, mi grabadora y ya, no tengo estudio y la verdad me siento cómodo así, con un papel y un lápiz soy feliz”.

Pero ese mundo interno en el que se desenvuelve cómodo, no le ha impedido al cantante de Aviéntame levantar sus propias banderas de lucha. Sociales y artísticas. Quizá la más sonada sea la de conseguir espacios para el rock mexicano. “¿Estoy satisfecho con el estado de las cosas? No. Hoy existen mejores oportunidades y lugares en comparación a cuando yo comencé a tocar, es cierto, pero sigue faltando muchísimo. Las bandas nuevas siguen enfrentando obstáculos, puertas cerradas y estaciones de radio que no los programan. Quisiera ver que las bandas que comienzan tengan la misma plataforma que tenemos nosotros, Café Tacvba o El Tri”.

Agregó que el rock mexicano tiene tantas bandas buenas como malas “como cualquier género, pero nos seguimos enfrentando a muchos problemas. Ahora ya tenemos la capacidad de exigir espacios, entonces, hagámoslo”.

Sobre lo que viene para la banda, Saúl prefiere guardarlo como una sorpresa. “En noviembre cerramos la promoción de 45, es un disco que ya vuela por su propia cuenta. Ahora sólo quiero ir al Palenque en Guadalajara y agradecerle a los guerreros y aliados que han estado con nosotros todo este tiempo. El premio más grande de esta carrera han sido ellos”.

Palenque de las Fiestas de Octubre presenta a Jaguares / Jueves 29 de octubre / Boletos de 150 a 500 pesos en taquillas del palenque

Vuelan lejos

Antes de finalizar el año, Jaguares tendrá todavía una razón para celebrar el éxito que les ha dado 45. Y es que el disco, que ya ganó un premio Grammy, también podría imponerse en los Grammy Latinos, que se entregarán el próximo 5 de noviembre en Las Vegas.

La categoría en que compiten es Mejor álbum de rock vocal de dúo o grupo y deberán vencer a El Tri, Airbag, Rata Blanca y Volován para traer el gramófono dorado a México.

Francisco González Rodríguez

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